- La Biblioteca Nacional de España ha adquirido un impreso del siglo XVI de gran rareza, titulado Hortulus passionis in ara altare floridus, que fue publicado en Zaragoza en el año 1537. Este libro, del que hasta el momento sólo se tenía noticia, sin verlo, del registrado en el antiguo Catálogo de La Seo, es especialmente valioso por ser la primera obra publicada en España en la que una mujer, Juana Millán, figura como impresora. Sabemos del ejemplar custodiado en la Biblioteca Nacional de Portugal, impreso en 1547, pero el nombre que aparece en el pie de imprenta es Diego Hernández, su marido entonces.
- Tan sólo existe información de otra mujer con actividad anterior a la de Juana: Inés Ruiz, que habría trabajado en Sevilla a la altura de 1527; no obstante, no se conserva ninguna impresión en la que aparezca su nombre. Además de ser la primera mujer que aparece como impresora en España, Juana Millán es uno de los primeros nombres en la historia de la imprenta zaragozana del siglo XVI: sólo la preceden Jorge Coci, Leonardo Hutz y su marido Pedro Hardouyn.
- En suma, con la adquisición de esta obra, la Biblioteca Nacional de España lleva a cabo una significativa contribución al conocimiento de la historia del libro hispano en el siglo XVI y, más en concreto, del papel desempeñado por las mujeres en el desarrollo de la imprenta en nuestro país.
- Noticia extraída de la Biblioteca Nacional
Los libros corales de facistol o cantorales de gran formato son un tipo de documento musical que puede contener polifonía (es decir, música para varias voces superpuestas) o, con mucha mayor frecuencia, canto llano del repertorio gregoriano, usado en la liturgia de la Iglesia Católica.
Entre los siglos XV y XIX, los libros corales fueron muy abundantes y hubo gran demanda de ellos en todos los establecimientos eclesiásticos. Por ello, no hay catedral, monasterio o convento que no muestre a los visitantes estos enormes libros abiertos en sus facistoles, muchos de ellos bellamente decorados, mostrando así el esplendor de la institución que los usaba.
La colección de la Biblioteca Nacional de España alcanza alrededor de un centenar de volúmenes, equivalente al número de ejemplares que custodian algunas de las más importantes catedrales, pero con características muy diferentes. Probablemente, los más antiguos y valiosos son dos cantorales (signaturas MPCANT/23 y MPCANT/35) que ya están disponibles en la Biblioteca Digital Hispánica.
Entre los siglos XV y XIX, los libros corales fueron muy abundantes y hubo gran demanda de ellos en todos los establecimientos eclesiásticos. Por ello, no hay catedral, monasterio o convento que no muestre a los visitantes estos enormes libros abiertos en sus facistoles, muchos de ellos bellamente decorados, mostrando así el esplendor de la institución que los usaba.
La colección de la Biblioteca Nacional de España alcanza alrededor de un centenar de volúmenes, equivalente al número de ejemplares que custodian algunas de las más importantes catedrales, pero con características muy diferentes. Probablemente, los más antiguos y valiosos son dos cantorales (signaturas MPCANT/23 y MPCANT/35) que ya están disponibles en la Biblioteca Digital Hispánica.
Para asistir a la jornada es imprescindible inscribirse previamente, enviando un correo a difusion@bne.es

















